Una llanta no debería cambiarse únicamente porque alcanzó cierto kilometraje. Su vida útil depende de muchos factores: tipo de vehículo, presión, carga, conducción, estado de las vías, alineación, mantenimiento, clima y características propias de la llanta.
Por eso conviene observar su condición completa. Estas siete señales ayudan a identificar cuándo una llanta merece una inspección profesional y cuándo puede ser necesario reemplazarla.
1. El labrado llegó a los indicadores de desgaste
Las llantas incorporan indicadores de desgaste dentro de los canales principales de la banda de rodamiento. Cuando la superficie del labrado llega al mismo nivel de esos indicadores, la llanta ha alcanzado su límite de desgaste previsto.
2. Hay desgaste irregular
Una llanta puede conservar bastante labrado en una zona y estar muy desgastada en otra. Este patrón puede estar relacionado con presión, alineación, suspensión o aplicación.
Si reemplazas una llanta con desgaste irregular sin corregir la causa, la nueva puede repetir el mismo patrón.
3. Apareció una protuberancia o deformación
Una burbuja, abultamiento o deformación en el costado puede estar relacionada con daños internos y requiere atención inmediata.
4. Hay cortes, grietas o daños visibles
Cualquier daño profundo, grieta importante o exposición de elementos estructurales merece inspección. No todas las lesiones son reparables.
5. La llanta pierde presión repetidamente
Si debes corregir la presión con frecuencia, hay que localizar la pérdida. Puede estar en una perforación, válvula, aro, sellado o en la propia llanta.
6. Aparecieron vibraciones o cambios de comportamiento
Una vibración nueva puede tener varias causas, pero es motivo suficiente para revisar llantas, aros, balanceo, suspensión y alineación.
7. La edad merece una evaluación más cuidadosa
El envejecimiento depende del tiempo, temperatura, almacenamiento, presión y condiciones de uso, no únicamente del kilometraje.
Michelin recomienda incrementar la inspección profesional después de cinco años de servicio y, para sus propias llantas, reemplazarlas por precaución al cumplir diez años desde la fabricación.
¿Cómo saber cuándo fue fabricada?
En llantas con código DOT, los últimos cuatro dígitos del código de fecha indican semana y año. Por ejemplo, 3524 corresponde a la semana 35 de 2024.
¿Tengo que cambiar las cuatro?
Depende del vehículo, sistema de tracción y diferencia de desgaste. En sistemas de tracción integral pueden existir requisitos adicionales del fabricante.
No evalúes una llanta únicamente por su apariencia
Una inspección útil considera labrado, desgaste uniforme, presión, costados, fecha, daños y condiciones de uso.
En Segurillanta podemos revisar tus llantas y ayudarte a determinar si pueden seguir en servicio o si corresponde reemplazarlas.


